Compartimos un balance preliminar sobre el proceso huelguístico de la docencia santafesina que tuvo su fin (por lo menos momentáneamente) la semana pasada, cuando la votación, más allá de la fuerza del rechazo, arrojó la aceptación del acuerdo salarial ofrecido por el gobierno de Perotti.
El texto de la autoría de Walter Paoluzzi, docente de la localidad de Puerto General San Martín, y fue emitido (en forma de audio) en nuestro programa de radio, Borrador Definitivo, que sale todos los sábados de 8 a 10.


Por Walter Paoluzzi
Docente de base de EESO 328 (Puerto General San Martín), 374 (Timbúes), 604 (Luis Palacio)

El Jueves pasado finalmente el gobierno frentetodista de Omar Perotti impuso el salario de miseria a la docencia de la provincia de Santa Fe. Después de 17 días de huelga en un conflicto que se inicia en Julio y que se profundiza durante agosto y setiembre alcanzando ribetes históricos similares a las grandes huelgas docentes de 1990 y 2005, con varias movilizaciones en la ciudad de Santa Fe, multitudinarias marchas en la combativa seccional Rosario que alcanzaron en varias ocasiones a los 10000 docentes, y múltiples acciones directas en el resto de los departamentos, así como en el territorio concreto de las escuelas, clases públicas, volanteadas, y asambleas autoimpulsadas por fuera del control de la burocracia sindical. La docencia dio clases una vez más luchando contra la potencia de los medios de comunicación que en 2021 recibieron más de 80 millones de pesos de pauta publicitaria gubernamental para generar una opinión pública desfavorable a los reclamos de los empleados estatales en general y de los docentes en particular. Sí, se ha luchado dignamente con las herramientas a mano: desde el armado de flyers y mensajes por las redes sociales escolares así como públicas, el diálogo franco con los padres, la invitación constante a sumarse porque tanto el gobierno provincial como nacional nos ajusta a todos, hasta la participación en notas precisamente en el adverso campo de los grandes medios comunicativos pagados por el Estado patronal.

El reclamo tenía varios componentes. El salario venía corriendo varios puntos detrás de la inflación desde junio en un contexto de pérdida de poder adquisitivo desde hace ya varios años. Los maestros no alcanzan a cubrir la canasta básica que hoy ronda los 120000 pesos. Los profesores que llegan a la canasta básica total sólo son aquellos con más de 20 años de antigüedad y con el tope de horas, 44 semanales.

En una proyección inflacionaria anual cercana al 100%, el gobierno ofreció recién en setiembre, en forma escalonada un 77%, incluso 5% por debajo del miserable piso salarial establecido a nivel nacional.

Pero no solamente eso: en el medio de la discusión paritaria anuncia y luego efectiviza descuentos de los días de huelga que en muchos casos superó el 50% de la masa salarial, contradiciendo todas las leyes internacionales, nacionales y provinciales que la misma superestructura establece para las discusiones salariales. Estos descuentos obviamente que son un apriete extorsivo para quebrar la capacidad de lucha docente en una provincia que se jacta de tener superávit fiscal y más de 77000 millones de pesos en plazo fijo. De esta manera el Estado burgués trata de doblegar a la docencia y degradar a la educación. Claro, es en sintonía con el estrepitoso fracaso en salud, seguridad y medioambiente, que nos tiene ya acostumbrados por su naturaleza de clase, que busca solamente la explotación de los recursos humanos y naturales para reproducir capital.

Pero además el pliego docente incluía el reclamo por las copas de leche de 24 pesos y de comedor de 85 pesos por pibe, por aumento de las asignaciones familiares de 870 pesos por hijo, por reformas edilicias de escuelas que se caen a pedazos y que están abarrotadas de alumnos, por asegurar servicios básicos como energía eléctrica agua y gas, por la creación de gabinetes psicopedagógicos ante una población escolar que colapsa junto a la crisis, por el no cierre de cursos en primarias para adultos, por el rechazo a la extensión de la jornada de trabajo en primaria, por las reformas educativas a cuentagotas pero a paso firme que se producen en las secundarias comunes y para adultos que llevan a la decadencia de la calidad educativa. En definitiva por la defensa a la educación pública que, como bien sabemos es el principal destino de los alumnos de la clase obrera y los de abajo.

Así se manifestó el apoyo de la pibada, acompañando a los docentes, porque ellos saben del trabajo dentro de los salones y de la escuela. No se comen el verso mediático mercenario porque saben del esfuerzo y del compromiso del maestro y del profe para con ellos y su futuro. De esta manera se manifestaron los centros de estudiantes, los chicos ayudaron armando carteles, pegando afiches, repartiendo volantes, dando palabras y mensajes de aliento y hasta en ocasiones discutiendo con los adultos en la defensa de sus maestros.

Amsafe, el gremio de los docentes santafesinos, se encuentra ocupado por la burocracia sindical a nivel provincial así como en 15 departamentos, a excepción de los combativos Rosario, General López, Caseros y Belgrano. Esta burocracia operó abiertamente como colateral de la patronal, como portavoz del gobierno. Amsafe nunca se presentó a las paritarias con una propuesta salarial concreta dejando al bando enemigo la iniciativa, presentó como positiva las ofertas salariales de miseria, mostró como logros puntos que el gobierno debería haber cumplido con anterioridad y no lo hizo, buscó sistemáticamente desactivar cualquier intento de organización docente por abajo para luchar ante su inacción, no estimuló la creación de un fondo de huelga para que el docente pueda decidir aceptar o no las propuestas sin la soga al cuello del descuento ilegal del salario. El corolario se produjo cuando nuestro secretario provincial Rodrigo Alonso se fundió en un abrazo con el ministro de Trabajo provincial Pusineri, todo un símbolo de la entrega.

Fuimos progresivamente quedando solos, aislados. Un conflicto que fue iniciado por casi todos los empleados públicos de la provincia lleva como respuesta que las burocracias sindicales traicionando a los trabajadores, vayan entregando la lucha a través del fraude, de los votos electrónicos, de los aprietes a compañeros. Sumiendo en la miseria y vendiendo como avances la derrota que ellos mismos habían provocado.

Y llegamos a las votaciones por aceptar o rechazar. La angustia y la bronca es mucha. El rechazo es masivo en el departamento Rosario, amplio en el departamento San Lorenzo, ajustado en General López, Caseros, Belgrano y Castellanos. Se logran casi 15000 votos de resistencia en toda la provincia. Pero no alcanzó. Los poderosos sonríen abiertamente, los carneros detrás del telón.

Se puede establecer un cierto balance preliminar.

  • Primero: Perotti y el gobierno provincial del Frente de Todos, fueron aquellos apoyados en la campaña electoral por Cristina Fernández, son aquellos que aplican la exención impositiva de las agroexportadoras e impulsan la impunidad del agronegocio, que no desarrollan políticas efectivas contra el narcotráfico, que no estimulan políticas con perspectiva de género, que dejan que el libre mercado capitalista margine a miles de trabajadores, se manifestó abiertamente en contra de la clase obrera.
  • Segundo: Pero no solamente Perotti. Detrás se encuentra el gobierno nacional, que además de recortar por 50 mil millones de pesos al sector educativo, y mientras recibe las órdenes del FMI para pagar una deuda usuraria e ilegal a costa de una mayor explotación del trabajo fuente de toda riqueza, no movió siquiera un ápice para resolver el conflicto docente. La Ctera, abiertamente posicionada con el binomio Fernández- Fernández, en lugar de llamar a un paro nacional y desarrollar un plan de lucha ante la crítica situación de la educación en numerosas provincias debido a las políticas de ajuste, solo se dedica a trasnochadas denuncias públicas de la situación que sin acciones directas de lucha se convierten en imposturas que caen en saco roto.
  • Tercero: La dirigencia provincial burocratizada de la Amsafe también tuvo que mostrarse de cuerpo entero como polea de transmisión de todas las políticas de ajuste que pretende pasar el gobierno sobre el colectivo docente.
  • Cuarto: Pero, como establecía Rosa Luxemburgo, la clase toma conciencia en una relación dialéctica con la lucha. Y en este sentido es notorio el salto cualitativo producido en muchos compañeros que al estar en los lugares donde se debía estar como las movilizaciones, las marchas y las diversas actividades de acción directa, se sintieron protagonistas.
  • Quinto: También se sienta un importante precedente a las futuras generaciones, nuestros alumnos. Porque son testigos de nuestra lucha, porque somos ejemplo frente a ellos acerca de cómo defender palmo a palmo, aun contra las extorsiones y los medios de comunicación rentados, las conquistas obtenidas por la lucha.
  • Sexto: Las seccionales combativas parecieron ejercer la dirección e impulso del conflicto transformándose en referentes, aún con las limitaciones que poseen las organizaciones que hacen, que son dinámicas y que buscan avances cuantitativos y cualitativos para la clase. Recibieron solidaridad de diversos sindicatos, así como apoyo económico de la izquierda para desarrollar el fondo de huelga. En este sentido tiene importancia estratégica establecer y fortalecer lazos de solidaridad y acciones conjuntas con nuestros hermanos en tanto luchar contra los enemigos de clase de todos los pelajes.
  • Séptimo: Parece ser que la lógica de la lucha en las seccionales con conducciones burocratizadas ha sido el protagonismo de las bases, del abajo con un fuerte criterio de horizontalidad y a la vez coordinación en el territorio, con el claro objetivo de rebasar la inacción cómplice de sindicatos usurpados por abiertos representantes de los gobiernos burgueses de turno.

Para finalizar, se va construyendo y está creciendo una importante reserva de energías para las luchas venideras, que en el corto plazo será la exigencia de revisión del salario en diciembre, porque, lejos de la desmoralización, queda el sentimiento de haber luchado y seguir luchando dignamente por causas justas.

Porque solamente son derrotas aquellas batallas que se abandonan.