Si bien casi toda la opinión pública considera que el gobierno de Milei es muy sólido y, en consecuencia, puede ser exitoso y duradero, en este trabajo voy a postular la idea que, si bien lo parece, en el fondo, es particularmente frágil y cuando se active la agitación de los sectores de población afectada, que son muchos, no tendrá respuesta que darle y la posibilidad de la caída o por lo menos, descomposición del régimen es una posibilidad no tan remota. La reciente aprobación de la ley de bases, no resuelve, en absoluto, su debilidad estructural.

Luego de varios meses de un duro conflicto, con acciones decididas en democráticas asambleas y respaldadas en el acampe del sector, ha llegado a su fin la lucha docente en la provincia de Misiones. Los trabajadores de la tiza lograron arrancarle al gobierno de Passalacqua un acuerdo que, si bien todavía no está del todo claro desde el punto de vista económico, reconoce varias de las demandas que levantaban los docentes.

Desde la instalación del gobierno de Milei, el proceso de transferencia de riquezas de la clase trabajadora y los sectores populares hacia la gran burguesía nacional y transnacional dio un salto. Los aumento en los servicios y combustibles, la caída en los salarios y jubilaciones, hacen parte de este salto cualitativo. Para entender este proceso charlamos con el economista Marco Kofman, integrante de MATE (Mirador de la Actualidad Económica y del Trabajo), y de EJES (Enlace para la Justicia Energética y Socioambiental).

Si miramos la película completa lo que está sucediendo con la educación pública en la Argentina es parte de un camino de desidia del Estado nacional planificada desde la última dictadura militar instaurada a partir de marzo de 1976. El gobierno de Milei quiere llevar hasta el final el proyecto educativo de las clases dominantes que se expresan en algunos aspectos fundamentales: la fragmentación del sistema educativo, el desfinanciamiento, la vulnerabilidad de la niñez y la juventud de las clases populares, y la lógica mercantil.

En un principio, la noticia fue una de tantas que habitan la sección de policiales de los diarios de Rosario y sus alrededores. Un hombre intenta robar cables de alta tensión de un pozo que la Empresa Provincial de Energía (EPE) había dejado abierto y recibe una descarga que calcina el 90 % de su cuerpo. Y después del desenlace y de los titulares, los comentarios envalentonados de quienes siempre gustan de celebrar que haya “uno menos”.

La crisis que atraviesa el pais desde hace décadas (que golpea principalmente a los sectores populares), profundizada con la llegada de Milei al gobierno, ha planteado y plantea un debate en los sectores de izquierda sobre cómo y con qué política enfrentarla. Como parte de esta polémica publicamos en nuestra seccion Debates, esta nota de Ariel Petruccelli, publicada originalmente en la Revista Kalewche.