En consonancia con el ambiente en extremo represivo que se vive y con la campaña política y mediática de desprestigio contra el pueblo – nación mapuche, nos enteramos de un atentado contra miembros de esta comunidad, esta vez en la ciudad de Bahía Blanca, acaecido a mediados del mes de noviembre.


El medio periodístico La Nueva informa de un atentado realizado la madrugada del 15 de noviembre, con una bomba molotov contra la casa de Olga Curipán, referente de la Lof Kuripán, en la ciudad de Bahía Blanca.

Quienes se auto adjudican el hecho se hacen llamar Comando de Restauración Nacional y reivindican, entre otros, al genocida Mohamed Al Seineldín. Al día siguiente del atentado, arrojaron volantes en un centro cultural de la comunidad, donde informaban a Olga que está “sentenciada a muerte”, y en los que también reclamaban al poder judicial la liberación de genocidas partícipes de la Triple A, mientras que amenazaba a otras figuras políticas y sindicales.

El hecho es de una gravedad inusitada y refleja el accionar de sectores minoritarios pero peligrosos de la sociedad. Pero asusta también leer los comentarios al pie del artículo, la mayoría de los cuales destilan odio, al tiempo que reproducen acusaciones tales como que “los mapuche son chilenos”, que se enuncian como si fueran conocimientos científicos que resisten cualquier tipo de discusión.

Es imposible desvincular esto de la campaña mediática y de personajes políticos como Espert o Sergio Berni, que ha puesto al pueblo mapuche como chivo expiatorio contra el cual descargar su vocación represiva.

El estado argentino fue construido sobre un genocidio y sigue asentándose en las mismas prácticas, pero ahora bañadas de un barniz institucional. Quienes hacemos Borrador Definitivo expresamos nuestra total solidaridad con el pueblo – nación mapuche y su reivindicación territorial.

Comunicado de la Lof Kuripán:

Pasadas las 00.00 de la noche del domingo 14 de noviembre 2021, nos disponíamos a descansar cuando de pronto una explosión sacudió toda nuestra casa familiar. No entendíamos qué pasaba, salimos a la calle y había fuego en una parte del portón. De inmediato acudieron los vecinos que inclusive apagaron el fuego. La explosión se escuchó a 10 cuadras del lugar, ya que la gente que vive en la sede de nuestra comunidad la sintió. Vino la policía, tomó datos, verificó y pasadas las horas los peritos especialistas en este tipo de atentados, encontraron vidrios, buscaban la mecha del elemento explosivo y me han dicho que ha sido una bomba molotov, el portón de hierro tiene en la parte posterior un enrejado que fue despedido hacia afuera, como sacado de lugar y roto. El olor a combustible seguía estando muy fuerte y en la primera incursión que hizo la policía expresó que había rastros de pólvora. Se solicitaron las filmaciones de las cámaras de algunos vecinos, que se entregaron al fiscal de turno y el violento hecho acontecido está en proceso de investigación.
Pero la incertidumbre de sabernos violentados por nuestra condición identitaria es muy fuerte y dolorosa. Es una situación que no sabemos cómo manejar, frente a la constante violencia mediática que estamos sufriendo como pueblo mapuche, somos testigos de nuestro propio escarnio público, vulnerados, destratados de todas las formas posibles por los medios más influyente del país ya sea desde la gráfica, TV, radio o múltiples plataformas de internet hostigando, agrediendo a nuestro origen, a nuestra identidad de manera persistente. Por esto hoy más que nunca resulta alarmante que en democracia un pueblo reviva en forma física, psicológica y permanente la sensación de temor, de persecución, discriminación, de muerte por ser indígena.
Pertenezco a un pueblo y a una comunidad mapuche histórica del territorio bonaerense, donde hace más de 40 años hacemos docencia, transmitimos nuestra cultura y acompañamos el desarrollo comunitario, abiertos a toda la sociedad. No soy militante ni pertenezco a ningún partido político, no puedo entender este atentado que me aconteció en forma personal, fliar. y comunitaria. El estupor es enorme, necesitamos de forma urgente que la justicia y los organismos pertinentes respondan y resuelvan también la seguridad de la sede de la comunidad, ya que allí se albergan jóvenes estudiantes y personas que vienen a la ciudad por diferentes razones, sean laborales, de salud o estudios, es el espacio donde la comunidad cobija a su gente y está absolutamente desamparado.Es mi deber expresar que la lucha del pueblo mapuche es por la vida en su conjunto y en beneficio de la sociedad toda. Que nosotros no nos manejamos con odio, que reivindicamos los derechos que nos corresponden y que todo lo que solicitamos es siempre conforme a derecho
También dejar en claro las responsabilidades del Gobierno local, frente a hechos originados y luego acontecidos por la propuesta del nombre de un espacio público, donde nunca fuimos convocados a la consulta (Arts. 6.1, 6.2 y 152 del Convenio 169 de la OIT; 19 y 32.2 de la Declaración en Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos indígenas) y donde el jefe máximo del municipio de Bahía Blanca ha omitido el derecho a la seguridad de nuestra comunidad, exigimos una reparación y disculpas públicas, y desde la Justicia las responsabilidades que le caben al Sr. Espert, quien en su paso por la ciudad desde la campaña política que realizó, incitó públicamente al odio al pueblo mapuche reivindicando la figura de un genocida.
Expresar que Argentina no puede transformarse en un lugar donde se permita este tipo de violencia explícita, de persecución, discriminación, y se incite a matar a los pueblos originarios. Por la gravedad de estos hechos y a modo de prevención queremos solicitar al Sr. Pte. de la Nación, Dr. Alberto Fernández que llame a un debate público acerca de la responsabilidad en la comunicación, que convoque a todas las partes, la sociedad interesada e involucrada, los grandes medios de comunicación, los dueños de los multimedios, porque no se trata de libertad de expresión o libertad de prensa; se trata de violencia comunicacional e incitación al odio y la división de clases.
Como pueblo y comunidades originarias de Argentina esperamos se haga justicia.

Ma. Olga Curipán, Comunidades, Pueblos, Organizaciones Indígenas, Sociales y Educativas.
Ruka Kimún Mapuche – Lof Kuripan
Organización del Parlamento Mapuche - Tehuelche

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