Después de la victoria de Residentes en CABA, la lucha en defensa de la salud pública y por las reivindicaciones de sus trabajadores y trabajadoras, sigue más vigente que nunca. Gonzalo Moyano Balbis, médico y docente de CABA, nos cuenta en esta entrevista cómo se dio este proceso.


El paro por tiempo indeterminado de residentes y concurrentes de la salud en CABA, no solo puso de manifiesto los miserables salarios que cobran -al igual que el resto de trabajadores de la salud pública- sino el estado general de crisis que este servicio primario atraviesa en todo el país. Porque fue esta medida la que hizo punta para que se visibilizara la lucha en defensa de la salud pública que sus trabajadores vienen llevando a cabo en diferentes provincias.

Después de semanas de de esta medida, que virtualmente paralizó los servicios de salud, y de la gran marcha por la salud del miércoles 9 de noviembre, los residentes lograron un aumento de sueldo que emparda la inflación, al tiempo que se abrió una mesa de negociación para discutir la situación de concurrentes, que no cobran salario alguno. Importante es destacar que la pelea que venimos reflejando, se llevó a cabo de manera democrática, con delegados elegidos en asambleas que lograron ser reconocidos, en el caso de los concurrentes, para sentarse a la mesa de negociación con el gobierno de la ciudad. Este mecanismo ya había sido practicado por los trabajadores y trabajadoras de la salud en Neuquén, demostrando que la democracia de base suele ser la garantía para lograr cuaquier conquista, por parcial que ésta sea.

Sin embargo, y considerando esto un resultado de la lucha, la situación catastrófica de la salud pública sigue inalterable producto de las políticas de cada provincia y de la reducción de presupuesto que baja desde Nación. Para profundizar sobre este conflicto en particular, y sobre la crisis de la salud en general, es que publicamos esta entrevista a Gonzalo Moyano Balbis, médico y docente, asiduo colaborador de nuestra página, en la que nos da una un panorama de la situación, desde su propia perspectiva.


Borrador Definitivo- El miércoles pasado hubo un paro de 24 hs y una movilización muy importante en CABA de toda el área de salud. ¿Cuál es la situación de la salud?

Moyano Balbis – La movilización del miércoles fue una conjunción de un par de eventos diferentes: el primero, y para mí el más importante, fue el paro que vienen haciendo los Equipos de Salud de Residencias y Concurrencias de CABA y digo Equipos de Salud porque en realidad es de todos los residentes de varias especialidades y varias profesiones.

En CABA ese sector está cobrando $300 la hora.  Desde hace tiempo son los que sostienen el trabajo de los hospitales y de los centros de salud de la ciudad de Bs. As. y de otros lugares, de la Provincia de Bs. As. por ejemplo. Y todo lo que hacen en la gestión de la salud es mucho más que lo que hace el resto de los profesionales que están en el sistema. Se descansa mucho en ellos, lo que termina siendo una súper explotación. Eso es así desde hace mucho tiempo, pero esta situación empeoró este último tiempo debido a que hay un ajuste muy importante en el área de salud desde hace muchos años y que cada vez se siente más. Esto se hizo mucho más crítico durante la pandemia, donde la mayoría de las cosas que se hicieron fueron “a pulmón” y con sobrecarga de este personal. Y digamos que durante la pandemia no se aprendió nada, salvo el hecho de que se puede explotar más a la gente y se puede apretar más, y que la gente tarda bastante en responder a esto. Entonces, la situación explotó hace unos veinte días en un conflicto que venía desde hace más tiempo, pero culminó con un paro por tiempo indeterminado que incluyó a todo el sector de residencias y concurrencias de la ciudad.

Los residentes cobran eso que comenté y los concurrentes no cobran nada. O sea, están trabajando gratis, en condiciones de riesgo para la salud. De hecho hay personal que falleció durante la pandemia, algunos casos por la enfermedad misma, pero mucho más por el esfuerzo físico y la falta de cuidados que hubo por parte del sistema para estas personas. Allí también concurrió algo del sector de enfermería que viene también muy explotado y atrasado en condición de salarios en CABA y también en el resto del país. CABA tiene aún una característica particular que es que Rodríguez Larreta hace ya cuatro años les quitó la categoría de profesionales de la salud a los enfermeros, les puso una categoría de administrativos en el sistema de salud, y eso significó una merma en el salario y del reconocimiento de su trabajo y de jubilación.

Esta situación aparentemente se revertiría porque hay un fallo de una juez que la semana pasada dio lugar a un amparo presentado hace años con respecto a esto y aparentemente y de acuerdo con este fallo, se los puso en la categoría de profesionales que correspondía. Me imagino que faltan algunos pasos para que esto tenga verdadero efecto, o podrá haber apelaciones o cosas así, pero por el momento es una conquista y una conquista política y legal, pero no es una conquista total por el momento

Por otro lado una cosa muy diferente y que ha confluido, fue el paro de Médicos Municipales, que es un tema completamente diferente porque es un sector muy controlado por la burocracia sindical corrupta y controlada por su relación con el gobierno y que se vio forzada a último momento a realizar una “mise en scene” o sea un montaje de lucha y concurrió y quiso controlar parte de la movilización. De hecho en el escenario estuvo Carlos Rojo, referente de la burocracia, intentando usurpar buena parte de esta lucha más intensa que venían sosteniendo otros sectores.

Y también confluyeron los médicos residentes y concurrentes de la Provincia de Buenos Aires que también están en lucha. La lucha en la provincia existe y está minimizada. El tema de los residentes fue silenciado por los medios durante mucho tiempo hasta que ahora empezó a  aparecer muy poco. El  tema de la provincia tiene menos visibilidad porque el sector que le dio algo de visibilidad al conflicto en CABA, que fueron los medios más vinculados con el gobierno, callan lo que pasa ahí.

BD- ¿La situación en provincia de Buenos Aires, entonces, es similar a la de CABA?

MB- Claro. Viven una situación similar. Están más desperdigados y tiene un problema que es que el sindicato que representa al sector de salud de la provincia tiene una dirección muy vinculada políticamente con el gobierno, por lo cual está retrasando las reacciones y haciendo una lucha blanda y asordinada; por lo tanto no se sabe mucho de eso.

Por eso hay que marcar que la crisis no es sólo en la Capital Federal. De hecho, el 17 de noviembre hay un paro nacional de salud que involucra a todos los sectores de la salud y está impulsado por seccionales de muchas de las provincias del país, porque la situación en salud en todos lados es catastrófica. Encima de todo eso, está el tema del aumento de las prepagas, arbitrario y excesivo. Es un aumento que está vinculado con el negocio de la salud, que sigue compensando esta crisis para un sector capaz de sostenerlas -es decir el sector más privilegiado de la sociedad que se atiende en esos lugares y que se queja mucho más cuando hay aumento-. 

Este tema es un síntoma de lo que pasa en la salud, que el Estado cada vez se hace menos cargo, y esto no es solamente el tema del salario, sino que además de los insumos y de los presupuestos que vienen siendo bastardeados desde hace años. A pesar de la propaganda que hicieron todos los gobiernos de la respecto de lo que hicieron durante la pandemia, donde no pusieron ningún recurso importante; no resolvieron los problemas salariales, estructurales del sistema de salud, ni la jerarquización el trabajo de la gente que puso todo su esfuerzo, su corazón, sangre y sudor en todo este periodo. Los trabajadores de la salud fueron aplaudidos en los balcones y nunca vieron un mango ni lo van a ver, porque la resistencia de los gobiernos es terrible.

Y esto también incluye los insumos que están devastados. Se está desactivando el sistema de servicio cardiovascular del Hospital Duran, que era uno de los pocos que funcionaba en la ciudad. Se están alimentando los convenios con el sector privado donde se van a derivar los casos, y esto está pasando con muchas especialidades. No hay resonadores que funcionen en la mayoría de los hospitales, los que funcionaban se están rompiendo y no los reponen. No reponen personal, es caótico lo que está ocurriendo en ese servicio. Es llamativo lo poco que sale en los medios. Y la Vicepresidenta tuvo la caradurez de hablar de las prepagas solamente. Me parece injusto lo del aumento de las prepagas, pero es algo menor con respecto a lo que pasa en la salud que se está destruyendo, y esto está alimentando al sector privado de una manera catastrófica.

Además de eso, la Obra Social de los estatales de CABA está siendo devastada, con turnos que demoran meses. Atrasos para turnos de operaciones programadas que llegan a un año, año y medio. Por poner un ejemplo: una operación de vesícula -que si se hace bien, programada en uno o dos meses, es una operación sencilla, casi ambulatoria,eEl paciente en unas horas o a lo sumo en un día está en su casa- cuando se prolonga un año, año y medio, no solo está el riesgo de muerte y el riesgo de infecciones es brutal, sino que estos casos son los que se terminan operando no con la operación de la paroscopia, casi ambulatoria, sino con cirugía mayor, que requiere muchísimos más gastos para el sistema, que es un problema. Pero el problema más grave es el de las personas que sufren, no solo el periodo de espera sino además la cirugía que es más seria, con una recuperación más seria y larga, con riesgos de complicaciones posteriores incluso pueden derivar en la muerte del paciente.

BD- Nos parece que lo que estás diciendo puede reflejarse en los recortes de presupuesto. El año pasado y en este año hay ajustes en el presupuesto de salud nacional y eso se derrama a cada una de las provincias.

MB- De hecho, es así. Hay recortes del presupuesto nacional no solo vinculado, pero sí en buena medida, con los acuerdos con el FMI, esto es histórico, no es reciente pero cada vez es peor y es uno de los sectores que se ajusta claramente.

Y olvidé decir algo muy importante y es que esta situación del conflicto del sector de residencias es un síntoma, otro síntoma es el tema de la falta de cobertura de las residencias. Esto es: las residencias quedan vacantes. Antes era típico que en los concursos para ocupar las residencias ingresaban el 50, 60% de los postulantes porque no había más vacantes; la mitad o la tercera parte quedaban afuera. Ahora sobran vacantes, no llegan a cubrirse las vacancias de las residencias. Esto ocurre por ejemplo en pediatría. Esto significa que no va a haber suficientes profesionales. De una historia en la sociedad argentina, que se llamaba -y a mi juicio discutible este concepto- plétora (“abundancia excesiva de una cosa” NdR) de personal médico; observamos que en un mediano plazo va a haber muchos menos médicos y personal de salud de los que se necesitan.

BD- ¿Esto tiene que ver con que hay muchos médicos que no van a trabajar al sistema por lo que significa el salario?

MB- Así es. No solo por el salario en si, sino por las condiciones laborales. Y aquí incluyo la falta de insumos que hace que el trabajo sea mucho más penoso, además del esfuerzo de horario y el esfuerzo físico típico de la residencia. Ahora cada vez es peor porque hay que luchar justamente con menor cantidad de insumos, menor calidad del sistema. Esto no quita que cada tanto haya propaganda de alguna apertura de un hospital, de algún servicio, de algún recurso importante como el Servicio de Cardiología Vascular en el hospital Néstor Kirchner de Florencio Varela, por ejemplo. Esas cosas ocurren y sacan fotos y las publicitan, pero no hacen al promedio, que está cada vez más deteriorado y es cada vez más infame cómo está ocurriendo esto.

BD- Siguendo lo que nos contás, hay una reconversión de la residencia, de un espacio de entrenamiento de futuros profesionales, a una fuente de mano de obra precarizada.

MB- No es que sea tan reciente esto. Esto pasa desde hace bastante tiempo, pero es cada vez peor. Siempre hubo un aprovechamiento de la situación de los residentes que estaban dispuestos a trabajar “de más” por la cuestión de su formación, y esto iba a llevar a que, haciendo ese sacrificio, esfuerzo o lo que sea, más adelante eso servía en su formación. Los médicos que salían de allí estaban aceptando haber hecho ese sacrificio en sus vidas. Pero ahora es cada vez peor y no solo en la residencia, que está peor paga y con mayor esfuerzo, y más asentada en ellos porque los médicos que son de planta también escasean y tienen otros trabajos y otras condiciones y están delegando su trabajo a los residentes. Porque el panorama con que se encuentran éstos después que terminan el ciclo es peor y más desalentador. Ya hay un sector de profesionales que irán viendo cómo aprovechan algún elemento que les permita ganar más dinero en otras especialidades: como por ejemplo diagnostico por imágenes, o cirugía estética. No quiero criticar al que siga estas rutas. Algunos buscarán rentabilidad en el futuro y se irán allí, algunos podrán dirigir sus esfuerzos porque, en general, está muy desalentada la oportunidad de una vida profesional más o menos digna.

BD- Y de una salud digna, obviamente.

MB- Y de una salud digna, por supuesto. Por último, no les comenté las situaciones por ejemplo del hospital Posadas que fue absolutamente boicoteada su historia y su trayectoria durante el gobierno de Macri, y que durante este gobierno no han mejorado mucho las cosas. Está habiendo un nivel de movilización en el Posadas prácticamente igual que el que se dio en el último periodo del gobierno de Macri. Es un síntoma más de lo que está pasando, así que prestemos atención.

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