Virginia Benedetto, reportera gráfica, convivió durante meses en los campamentos de la autodefensa kurda. En esta interesante nota nos cuenta su experiencia y cómo vive esta nación de 45 millones de habitantes, que tiene prohibido hasta su propio idioma.


Entrevista: Luis CuelloFotos: Virginia Benedetto

La muerte de la joven de origen kurdo Mahsa Amini mientras estaba detenida por la Policía de la Moral y el régimen iraní no solo ha abierto una rebelión de las mujeres iraníes, sino también de amplios sectores de la población, sobre todo jóvenes, contra el régimen de los ayatolas.

Pero también ha puesto sobre el tapete la situación de las mujeres, los pueblos, las etnias y nacionalidades en el Medio Oriente, oprimidos por parte de regímenes (no solo el iraní sino también en Irak, Turquía, Siria, el pueblo palestino agredido por el estado sionista de Israel, etc.) ultra reaccionarios ligados a unos y otros imperialismos.

Como parte de esto que viven los pueblos queremos reflejar la terrible situación que padece el pueblo kurdo; una nación de 45 millones de habitantes a la cual se niega no solo su cultura sino un territorio propio en el cual vivir. Para ello reproducimos un reportaje a Virginia Benedetto que por distintas razones no pudimos publicar en su momento.

Virginia Benedetto es trabajadora de prensa y reportera gráfica en la ciudad de Rosario. Hace unos años viajó y estuvo en contacto directo con este pueblo, en sus espacios y comunidades. Militante de causas justas, entre ellas la del pueblo kurdo. Junto con este reportaje, publicamos también varias de sus magníficas fotografías en esos espacios.

Virginia Benedetto- El pueblo kurdo es un pueblo antiquísimo, de más de 45 millones de personas. De hecho, sufre dos grandes divisiones: la primera entre el Imperio Otomano y Persa y la segunda, que fue con la conformación del Estado Moderno Turco. Así queda dividido en cuatro partes. Lo que conocemos hoy como Irak, Irán, Turquía y Siria. Este pueblo siempre ha sido sometido por las potencias, principalmente por Turquía, que a su vez tiene una política de etnocidio, de negación de su cultura, de sus ideas. Lo digo para poder dimensionar esto: Si alguien en Turquía saluda en kurdo, va detenido. Está absolutamente prohibido. Pero este pueblo, que históricamente ha padecido el hostigamiento de este estado, desde el año 1978 ha comenzado un proceso revolucionario que tiene una particularidad muy importante y es que es comandado por las mujeres. Esto responde al régimen político que el pueblo kurdo lleva adelante, llamado Confederalismo Democrático, y del cual una de sus líneas es la de Abdullah Ocalam, que se encuentra preso en Turquía desde 1998. Él dice que “con el patriarcado, el hombre se dio cuenta que podía explotar” o sea que el patriarcado es el primer modo de opresión sobre el que se fundan todos los otros modos de opresión que conocemos. Él dice que “para poder liberar las sociedades es necesario destruir el patriarcado y que para eso el rol de las mujeres es fundamental”. De hecho, dice que las mujeres no es que tienen un papel en la revolución, sino que las mujeres SON la revolución en sí misma.

Y también hay otros conceptos que tienen que ver con la autodefensa, con la convivencia con las diferentes culturas y religiones, con el cuidado de la naturaleza… todas ellas también forman parte de este sistema político.

Borrador Definitivo-  Para entender una situación que conocemos poco, que nos resulta ajena, y que no aparece en los medios; ¿estamos hablando de que en Turquía hay más de 300.000 presos políticos kurdos?

VB- Sí. El  PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) del cual Ocalam es el presidente, es la representación kurda en Turquía. Es la tercera fuerza política, y eso también hay que tenerlo en cuenta. En Turquía viven 20 millones de kurdos y la política opresiva del Estado Turco hacia los kurdos no solo tiene que ver con esos 20 millones, sino además con otros pueblos como los armenios, cherketas, yazidíes, etc., que podrían tomar el ejemplo del proceso revolucionario que lleva adelante el pueblo kurdo en contra de las políticas imperialistas de Turquía. Esto responde a tu pregunta de la cantidad imposible de dimensionar de presos kurdos.

BD- Además de esto que señalás, quizás haya que dimensionar la importancia económica de su territorio, asentado sobre pozos de petróleo, en una zona geoestratégica de gran importancia para los estados y para los distintos imperialismos.

VB- Claro, un pueblo que fue dividido, obligado a vivir en las fronteras cuando vivían en esas tierras antes de la formación de esos estados. Además de ser un paso entre Oriente y Occidente y parte de la “ruta de la seda china” entre Oriente y Europa. 

BD- Vos que estuviste allá hace unos años, ¿cómo se percibe en el día a día la opresión?

VB- La política de opresión sobre el pueblo kurdo es terrible. Al punto tal de no poder ni siquiera saludar en su idioma. Es la negación constante de su autonomía y autodeterminación como pueblo. Pero, por otro lado, también hay un nivel de resistencia inmenso. Un pueblo que está decidido a defender su posición, su cultura, sus ideales, y no únicamente en relación a ellos sino un pueblo solidario con otros pueblos. De hecho, basta con mencionar el papel que las fuerzas de autodefensa kurdas tuvieron en Shengal, un pueblo de lo que sería el Kurdistán iraquí, en donde vive el pueblo Yezidi, que es un pueblo antiquísimo que padeció 74 genocidios. El último genocidio en manos del ISIS en 2014 de un nivel de crueldad absoluto, porque, además el ISIS considera a este pueblo como los adoradores del diablo, por lo que fue terrible. Y quienes formaron los corredores humanos y quienes expusieron su vida para poder liberar y poder ayudar a huir hacia las montañas, fueron las fuerzas de autodefensa kurdas.

Pero no es que los kurdos quieren que todos los pueblos vivan como ellos y de acuerdo a sus costumbres sino respetando la cultura de otros pueblos. Por eso uno de los principios del Confederalismo Democrático es que cada pueblo pueda vivir de acuerdo a sus costumbres, a sus principios. Eso es muy potente. Recuerdo que conocí a una mujer que fue víctima del ISIS. Sus cuatro hijos fueron asesinados frente a ella (unas historias terribles). Ella en un momento me dice que desde que conoció a las mujeres kurdas supo que ningún hombre tenía que decirle cómo tenía que vivir y cuando le escuché a ella decir eso, me dije a mi misma “esta es la revolución”. Sabía que en las milicias de las montañas me iba a encontrar con esa revolución, pero cuando la vi ahí, materializada en el pueblo… cuando vi que eso que había surgido en las montañas había tenido la capacidad de trasladarse y hacerse parte de ese pueblo, fue muy fuerte. No hay ejército que pueda contra eso.

BD- ¿En esta resistencia y enfrentamiento con el ISIS es que funcionaron muy fuertemente los batallones de mujeres, las “Unidades de Protección Popular”?

VB- Si, las YPG. Había una creencia que tenía que ver con esto de que había milicias de mujeres, porque para el ISIS, si una mujer mata a uno de sus miembros, en su cosmovisión, esa persona no va al paraíso. Si un miembro del ISIS es asesinado por una mujer, que es considerada menos que un animal, es poco “honorable” que te mate una mujer. Pero en realidad, las milicias de mujeres no se forman por eso. Aunque el ISIS tenía terror de enfrentarse con una mujer que pudiera matarlo por esta cosmovisión, las milicias de mujeres, así como toda la organización de la autodefensa en todos sus niveles, no son solamente cuestiones que pasan por las armas. Las armas son necesarias porque viven en un contexto de guerra permanente, por una cuestión defensiva. Pero no es que hay una reivindicación de la guerra y del militarismo, todo lo contrario, la autodefensa tiene que ver con la auto organización de la sociedad en todos los niveles. Las milicias se forman porque las mujeres dan una disputa hacia el interior del partido y logran afirmar que la mujer es la revolución en sí y necesitan de un lugar donde tengan sus propios espacios de organización, además de las unidades mixtas. No es que se formaron para combatir al ISIS, se forman antes y además tiene que ver con esto otro: con el lugar de las mujeres en esta revolución.

BD- Tuviste oportunidad de convivir en esos espacios comunitarios. ¿Cómo es la vida ahí, en ese marco de guerra, de opresión, por parte de los estados?

VB- Hay una cuestión de solidaridad, de organización autónoma, de cooperativas, de la economía vista no como una cuestión de acumulación sino de pensar en lo necesario, y de  tratar de producirlo. Una transformación de la cabeza. De pensar la vida de un modo colectivo, en un contexto de guerra difícil, pero a su vez con grandes niveles de solidaridad y de esto que vos decías, de internacionalismo. En Kurdistán hay gente de diferentes lugares del mundo que se unió a esta lucha.  

BD- Ejemplo de esto fue la Acción Internacional que se dio el pasado 11 de junio.

VB- Si. No es ingenuo que solo se hable de la guerra Rusia-Ucrania, que no es menor, pero de esta no se habla. El 11 de junio hubo una acción global de la que participaron más de 40 ciudades de Europa, varios países (más de 5) de Latinoamérica, todos en un grito unidos contra la guerra imperialista en Kurdistán y en solidaridad con ese pueblo que son 45 millones de personas.